Calentamiento Global

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El calentamiento del sistema climático es inequívoco, como se desprende ya del aumento observado del promedio mundial de temperatura del aire y del océano, de la fusión generalizada de nieves y hielos, y del aumento del promedio mundial del nivel del mar

Para el IPCC, el término “cambio climático” denota un cambio en el estado del clima identifi  cable (por ejemplo, mediante análisis estadísticos) a raíz de un cambio en el valor medio y/o en la variabilidad de sus propiedades, y que persiste durante un período prolongado, generalmente cifrado en decenios o en períodos más largos. Denota todo cambio del clima a lo largo del tiempo, tanto si es debido a la variabilidad natural como si es consecuencia de la actividad humana.

La mayor parte del aumento observado del promedio mundial de temperatura desde mediados del siglo XX se debe muy probablemente al aumento observado de las concentraciones de GEI antropógenos.

Este significado difiere del utilizado en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMCC), que describe el cambio climático como un cambio del clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana, que altera la composición de la atmósfera mundial y que viene a sumarse a la variabilidad climática natural observada en períodos de tiempo comparables.

“Cambio Climático 2007”  AR4 IPCC

Evolución de la extensión de hielo en el Ártico

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En este otro gráfico podemos seguir la masa de hielo en el Ártico

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24 enero 2009 Posted by | Calentamiento global | 125 comentarios

¿Haremos algo más que declaraciones para frenar la Crisis Climática?


Emergencia climática

Aclaro, en primer lugar, que comparto plenamente el concepto de “responsabilidad compartida pero diferenciada” que se recogía en el Convenio sobre Cambio Climático aprobado en la Cumbre de Rio de 1992 y recuerdo también que son las personas que menos emiten, las más vulnerables, las que con más intensidad están soportando el sufrimiento y los efectos negativos de la Crisis Climática.

En los últimos meses vemos en algunos países una creciente movilización de base, débil aún en nuestro país, denunciando la inactividad de nuestros gobiernos frente a la crisis ecológica que estamos sufriendo. Movimientos como el Fridays For Future protagonizados por las jóvenes, con Greta Thunberg como cabeza e icono, y Extincion Rebelion, con denuncias más amplias y composición de edad diversa, con fuerte asentamiento en Gran Bretaña.

En
esta misma dirección el parlamento del Reino Unido, a instancias del
partido Laborista aprobó
el pasado uno de mayo una moción

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15 julio 2019 Posted by | Calentamiento global | Deja un comentario

Cumbres y curva, evidencia de la incoherencia.


No parece que nuestros dirigentes políticos sean capaces de embridar a los poderes económicos para poder afrontar la crisis ecosocial que está discurriendo, es aún peor en muchos casos, muchos de ellos se encargan de facilitar el desarrollo de las actividades económicas que profundizan el problema. Incluso cuando parece que hacen caso a lo que nos muestra la investigación científica y se supone que hacen frente a la crisis, justo la realidad se mueve en sentido contrario.

Como evidencia de lo que afirmo basta con observar evolución de la Curva Keeling que nos avisa de que estamos viviendo en una atmósfera desconocida por el ser humano. Si queremos encontrar una concentración parecida debemos volver al Plioceno, hace 3 millones de años. Invito a quienes les preocupe esto que rastreen información para saber cuál era el nivel de mar y que temperatura y vida tenía la Tierra.

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Esta curva, que desgraciadamente se va haciendo popular fuera de la comunidad científica que investiga el clima, nos indica cómo va evolucionando la concentración de dióxido de carbono en la átmosfera. Se comenzó a elaborar en 1957, año en que la preocupación por la emisiones de este gas de efecto invernadero, generado en su mayoría por la quema de combustibles fósiles, llevó a los climatólogos a medir la variación en la atmósfera y con ello ver si los ecosistemas estaban siendo capaces, o no, de retirarlo.

En coherencia con el conocimiento que se tenía de la relación de la concentración de los gases de efecto invernadero con la variación de la temperatura media global, relación evidenciada tanto por estudios paleoclimáticos como por modelos informáticos, se sabía que a mayor concentración mayor temperatura. Pero también se sabe que el Sistema Clima tiene también procesos de retroalimentación positivos que hacen que esta relación no sea lineal.

La comunidad política toma cartas en el asunto hace ahora 27 años, en la Cumbre de la Tierra de Rio 92 se firma  el 13 de junio Convenio Marco de la ONU sobre Cambio Climático y unos años más tarde, el 11 de diciembre de 1997, se adopta el Protocolo de Kioto que entró en vigor ¡Casi 8 años más tarde!  el 16 de febrero de 2005.

Desde entonces ha habido 24 reuniones anuales de la Conferencia de la Partes, COP, donde gobiernos, comunidad científica y ONG revisan la situación del Cambio Climático y proponen alternativas a seguir. La próxima será la COP 25 que se va a celebrar en Chile entre el 2 y 13 de diciembre de este año, después de que el gobierno de Bolsonaro declinara el compromiso que había adquirido Brasil.

¿A qué viene este repaso histórico? Pues la respuesta es que si observamos la Curva Keeling podemos ver empíricamente que no ha habido influencia ninguna de los acuerdos y encuentros en la reducción de emisiones ni en la correspondiente elevación de la concentración de CO2 en la atmosfera.  Parece que lo que reclama la ciencia es inviable políticamente y si esta situación se mantiene, nubarrones muy oscuros ocuparan el futuro.

Previamente publicado en Contrainformación

16 junio 2019 Posted by | Calentamiento global | 1 comentario

Informe Especial SR15, Impactos de un Calentamiento Global de 1,5ºC, del IPCC en castellano y simplificado


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La Agencia Estatal de Meteorología y Oficina Española de Cambio Climático han publicado una guía resumida del Informe Especial del IPCC sobre los Impactos de un Calentamiento Global de 1,5ºC , SR15.

El SR15 se presentó el pasado mes de diciembre con el objetivo de presentar a la reunión de la COP24 celebrado en Katowice, Polonia, el consenso del IPCC actualizado, como tal consenso no recoje las últimas investigaciones y observaciones con lo que se podría afirmar que este informe subestima los impactos y sobrestima la capacidad de respuesta.

Aún así hay que recordar que los gobiernos de EEUU, Rusia, Arabia Saudí y Kuwait se negaron a incluir este informe en el documento final de la COP24

Esta guía ha sido elaborada para no expertos y con gráficos simplificados, muy útiles para entender el contenido del informe.

Puedes descargarla pulsando la imagen de más arriba.

 

5 febrero 2019 Posted by | Calentamiento global | Deja un comentario

¿Más que al aire que respiro?


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Foto: Pepe Larios

 

Nuestra civilización, como toda la vida, funciona gracias a la energía disponible y en las últimas 20 generaciones esta energía la obtenemos, básicamente, de los combustibles fósiles, energía solar concentrada como el carbón, el petróleo y el gas natural, a partir de restos de seres vivos, y almacenada en el interior de la corteza terrestre.

Grandes cantidades de energía de fácil acceso y baratas de obtener han posibilitado un vertiginoso desarrollo de la humanidad, expansión industrial y un modelo de transporte que también ha configurado nuestras ciudades. El desarrollo de este modelo no ha sido inocuo para la humanidad ni las especies con las que convivimos, las emisiones de gases de efecto invernadero con el consecuente cambio climático y la contaminación del aire de nuestras ciudades son algunos de los tributos de la acelerada quema de combustibles fósiles.

Nuestra ciudad, Córdoba, no es ajena a este modelo de transporte basado en el coche con motor de combustión interna que quema carburantes fósiles líquidos procedentes del petróleo como son la gasolina y el gasoil.

Así las calles que se han construido en los últimos decenios está pensadas y diseñadas para el desplazamiento en el automóvil, e incluso las calles de nuestro casco histórico se han acomodado a este artefacto dejando exiguas, casi inexistentes, aceras para las viandantes, dificultando el desplazamiento en silla de ruedas, cochecito de bebes o carritos de la compra y reservando el grueso de la calle para el coche.

El parque de vehículos en nuestra ciudad es de unos 650 por cada 1000 habitantes, de los cuales los coches son más de 440. Podemos evacuar la ciudad entera dejando sin usar más de la mitad de los coches y aparcados en línea recta llegarían hasta Huesca.

Este modelo de transporte junto con las industrias que son intensivas en el uso de energía, situadas en la ciudad, emiten gases y partículas al aire que respiramos y que tienen serias consecuencias para la salud y la vida de las personas que aquí vivimos.

En el estudio sobre Ciudades Sostenibles del Observatorio de la Sostenibilidad sitúa a nuestra ciudad entre las de peor calidad del aire junto con Granada, Murcia o grandes ciudades como Sevilla, Barcelona y Madrid

La evaluación de la calidad del aire publicado por el anterior Ministerio de Alimentación, Agricultura y Medioambiente, MAGRAMA,  señala que la ciudad de Córdoba supera niveles en tres de los factores contaminantes del aire registrados en nuestras ciudades, el primero es el valor objetivo para el cadmio, Cd , en segundo lugar Córdoba es una de las ocho zonas del país que superaron el valor límite anual de NO2  y por último también se produjeron superaciones de partículas en el aire menores de 10 micras, PM10, del valor límite diario de 50 µg/m3 en más de 35 ocasiones al año, una vez descontados los efectos del polvo sahariano de este contaminante.

La Junta de Andalucía publicó en el BOJA de marzo de 2014 el Plan de Mejora de la Calidad del Aire, PMCA, de nuestra ciudad que recoge información sobre la calidad del aire y las medidas a adoptar, refleja el riesgo para la salud de los diferentes contaminantes y señala el tráfico como el principal responsable de las emisiones seguido de otras actividades domésticas e industriales. La información de la Agencia Europea de Medio Ambiente, AEMA indica que son las partículas menores de 2,5 micras, PM2.5, las responsables de mayor impacto en la salud; su menor tamaño les permite atravesar  los alveolos pulmonares y pasar al caudal sanguíneo y aunque Consejería de Medioambiente solo da datos de PM10, se puede calcular que el 60% de las mismas son PM2.5

En nuestro país, investigadores del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III,  publicaron el pasado año un estudio “Evaluación de mortalidad a corto plazo atribuible a contaminación por material particulado en España”. Esta investigación solo ha tenido en cuenta el material particulado atmosférico (PM10 y PM2.5) que es el principal responsable de la mortandad prematura.

El informe  recoge  la afección para la salud en varias provincias y entre ellas está Córdoba. Durante el periodo de estudio 2000-2009 las muertes prematuras atribuibles solo por PM10 y PM2.5 para nuestra provincia es de 2790, unas 280 anuales.

A esta cifra es necesario sumar las producidas por los otros contaminantes como el dióxido de nitrógeno y ozono troposférico, O3. Este último compuesto cuando está  a unos 60 kilómetros de altura, en la ozonosfera, nos defiende de las radiaciones ultra violeta pero si está situado a nuestro nivel tiene efectos perniciosos para nuestro sistema respiratorio.

La contaminación del aire de nuestras ciudades ha sido también relacionado con el nacimiento de bebes prematuros y con peso por debajo de lo normal.  Según estas investigaciones la mortalidad no es apreciada y atribuible a la calidad de las instalaciones de neonatos.

Para disminuir estas consecuencias es necesario acometer medidas profundas y urgentes para mejorar la calidad del aire de nuestra ciudad para disminuir las fuentes y cantidad de emisión de contaminantes y además no aumentar la carga tóxica del aire que respiramos. En otras palabras optar por los desplazamientos a pie, en bicicleta, transporte público urbano y restringir al mínimo el uso de automóviles en la ciudad.

 

 

28 diciembre 2018 Posted by | Calentamiento global | Deja un comentario

COP24 Katowice. Digan la verdad, les interesa más mantener el mito del crecimiento continuo que mantener la bases de la vida.COP24 Katowice, digan la verdad, les interesa más mantener el mito del crecimiento continuo que mantener la bases de la vida.


 

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Fuente: Nature datos de 1995 de Global Carbon Budget

La primera Conferencia de la Partes firmantes del Convenio sobre Cambio Climático, COP1, se celebra en Berlín en 1995. Ese año las emisiones de dióxido de carbono, CO2, principal gas de efecto invernadero, originadas por la quema de combustibles fósiles y la fabricación de cemento alcanzaron las 23 Giga toneladas, Gt,  y la concentración en la atmósfera de este gas era de 360 partes por millón, ppm, habiendo superado en 10 ppm la concentración considerada como segura para evitar un cambio climático peligroso para el mantenimiento de la civilización tal como la conocemos.

23 años más tarde, mientras escribo este artículo se está celebrando, la COP24 en Katowice, Polonia, y según el informe Global Carbon Budget, publicado el pasado día 5, este año con datos aún provisionales romperemos el récord de emisiones de CO2, superando las 37 Gt CO2, un 2,7% más que el pasado año, en consecuencia la concentración de CO2 superará las 408 ppm. Con estos niveles de alteración ya estamos inmersos en una atmósfera con una concentración de gases de invernadero desconocidos por la especie humana.

En consecuencia el año que termina se colocará en el número cuatro de TOP5 de años más cálidos globalmente registrados 2016, 2015, 2017, 2018 y 2014 por ese orden, es decir los últimos cinco años, incluido el que terminamos, han sido más cálidos desde que tenemos instrumentos para medir la temperatura y registros de las mismas.

Todas estas evidencias que reclaman la necesidad de disminuir rápidamente la emisión de gases de invernadero y poner en marcha urgentes medidas de adaptación a las afecciones que ya sufrimos y las ya inevitables por venir.

La urgencia de la intervención profunda ha venido siendo demandada por  los cinco informes generales y los especiales de Panel  Intergubernamental sobre Cambio Climático, IPCC, de la Naciones Unidas. En el periodo que abarcan las 24 COP se han firmado el Protocolo de Kioto y los Acuerdos de París. Todos estos informes, encuentros y acuerdos  no han podido frenar la acelerada quema de combustibles fósiles.

Peor aún, mientras diciembre de 2015 se anunciaba a bombo y platillo que se habían alcanzado acuerdos que significaban un paso adelante en la lucha contra el Cambio Climático, han bastado tres años para echar un jarro de agua fría sobre ese supuesto avance. Así el gobierno de los EE.UU, por boca de su presidente,  avisa que se descuelga de los Acuerdos de París y al comienzo de la COP24 los representantes de Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudí y Kuwait han declarado no aceptan el Informe Especial Global Warming of 1.5ºC, SR15, sobre los impactos sobre las personas y los ecosistemas que supondrían  superar la temperatura de la época preindustrial en 1,5ºC.

Es necesario recordar que los compromisos recogidos en los Acuerdos de París no son lo suficientemente ambiciosos y que diversos estudios sobre el efecto sobre el clima de estos Acuerdos pronostican que, en el caso de que llegaran a hacerse realidad, la temperatura media de la Tierra se incrementaría en más de 3ºC. Recordar también que el SR15 es un informe de consenso que no recoge la mejor ciencia y minusvalora los impactos de llegar a un mundo 1,5ºC más cálido que el preindustrial.

Vivimos en una situación de emergencia, extremadamente grave. Hay miembros de la comunidad científica que afirman que los informes se están edulcorados para hacerlos más digeribles, en 2016 rozamos ya el incremento de 1,5ºC y hay un plazo de tiempo entre la emisión de los gases de invernadero y la respuesta del sistema clima con el máximo calentamiento, este periodo  es de 10 años de media, luego aún no se han manifestado los efectos de las emisiones récord de los últimos años. Así que es realmente casi imposible mantener el planeta sin sobrepasar los 2ºC sobre la etapa preindustrial. Hace unos años que un informe de la Met Office británica sentenciaba “Hagamos lo posible para quedar por debajo de 2ºC y preparémonos para 4ºC”. El problema es que no sabemos cómo prepararnos, solo tenemos algunos indicios de cómo afectará a los ecosistemas o al nivel del mar pero no como afectará a la civilización humana. Pero seguro que no es nada positivo.

Los pirómanos dirigentes de la humanidad conocen esta realidad y no parecen dispuestos a hacer nada para evitar el fuerte agravamiento de los efectos del Cambio Climático, que ya estamos padeciendo.

Hay una parte de los mismos que si admite la necesidad de actuar, pero existe un compromiso descendente entre las declaraciones que hacen, los compromisos que acuerdan y lo que en realidad ejecutan. A modo de ejemplo, nuestro país sólo ha desembolsado el 10 % de la inversión que se comprometió aportar en 2014 al Fondo Verde para el Clima (Green Climate Fund)

La razón, mejor sinrazón, para este comportamiento se debe a que la inmensa mayoría de los gases de efecto invernadero está originada por la quema de los combustibles fósiles y que estas combustiones proporcionan la energía que propulsa el crecimiento exponencial de la economía y la sociedad industrial en la que vivimos.

Nuestros dirigentes no nos cuentan la verdad. La realidad es que este sistema económico es incompatible con el mantenimiento de la civilización tal como la conocemos, que está socavando a pasos agigantados las bases que sustentan la vida humana, un sistema que genera  residuos de todo tipo y que el medio natural es incapaz de absorber. Uno de estos residuos es el CO2 del que ecosistemas terrestres y marinos, que actúan de sumideros, solo han retirado en la última década 55% de las emisiones y han dejado el resto en la atmósfera.

Actuemos o no actuemos el Cambio Climático lo cambiará todo, como afirma Noemi Klein. De las decisiones que se tomen dependen los niveles sufrimiento para la humanidad. A más urgente y profunda intervención corresponderá menor sufrimiento.

Atajar consecuentemente el Cambio Climático implica necesariamente embridar a las corporaciones, cambiar el sistema, afrontar el  Cambio Climático nos brinda la posibilidad de construir un nuevo sistema social y económico que ponga como objetivo de las decisiones económicas y políticas el mantenimiento de la vida digna de las personas, de la vida en general.

Como el mismo Convenio sobre el Cambio Climático recoge, la responsabilidad de realizar el cambio es compartida pero diferenciada, quienes tienen más capacidad de intervención y más han contaminado tienen mayor responsabilidad

La capacidad de respuesta disminuye a medida que pasa el tiempo y cada minuto perdido implica mayor y más rápida actuación para afrontarlo. Ya hemos perdido demasiado tiempo en  la tarea que tenemos pendiente. Espero que la COP24 sea realmente un punto de inflexión para iniciar este proceso.

Inicialmente publicado en Contrainfo.

15 diciembre 2018 Posted by | Calentamiento global | Deja un comentario

Refrigeramos calentando


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En cada casa hemos frente a los rigores del verano como podemos o sabemos, lo que la mayoría no parece ser consciente de que alguna de las formas en que lo hacemos nos refresca la casa pero crea las condiciones para que nuestras ciudades y casas sean cada vez más calurosas.

Esa forma a la que me refiero es la instalación de aparatos de aire acondicionado en nuestras viviendas o en los automóviles.

Los aparatos de aire acondicionado sacan el calor de nuestras casas y lo expulsan a la calle, aumentando la temperatura de nuestras ciudades.  Es decir el calor que evacuamos de nuestras  casas vuelve por nuestras ventanas y paredes.

Adicionalmente el funcionamiento de los aparatos y los escapes de los gases que utilizan contribuyen a elevar la concentración de gases de efecto invernadero, responsables del cambio climático que se ceba particularmente con nuestra ciudad como ya he señalado en otras ocasiones.

Y es que además nuestras ciudades, con calles asfaltadas, calles privadas de árboles, plazas sin apenas vegetación,  la cobertura de nuestras techumbres y fachadas, la circulación de vehículos,… se convierten en “islas de calor”. Investigaciones realizadas estiman que este efecto puede elevar la temperatura varios grados centígrados.

La Agencia Internacional de la Energía publicaba hace poco un informe en el que se recogía que a finales de 2016 se podían contabilizar en el mundo 1.620 millones de aparatos de aire acondicionado en los sectores residencial y comerciales con un consumo de 2.000 TWh, el 10% de la electricidad globalmente consumida y 1.130 millones de toneladas de CO2 emitidas.

Otro estudio de la Universidad de Birmingham, que contemplaba la refrigeración en todos los sectores, calcula en 3.600 millones de aparatos frigoríficos, congeladores, acondicionadores de aire en viviendas, edificios y vehículos,…  estimando un consumo para 2018 de 3.600 TWh y 4,1 Giga tonelada de CO2e emitidos.

Un portal inmobiliario ha publicado que aproximadamente un tercio de las viviendas en nuestro país tienen instalado aire acondicionado, en el ranking provincial Córdoba ocupa el segundo lugar con el 56,9%, solo superado por Sevilla con el 70,2%.

Las capitales más calurosas cuentan con un mayor parque de pisos climatizados: en Sevilla, el 70,2, Córdoba, el 56,9, seguidas por el 55,8 % de las de Madrid, el 55,6 % de las de Palma de Mallorca, el 53,2 % en Valencia, el 52,9 % de Barcelona, el 52,1 % de Ciudad Real y el 51,9 % de Alicante.

En muchos comercios y grandes superficies podemos observar como mantienen abiertas las puertas como reclamo comercial, derrochando y usando ineficientemente la energía consumida por los acondicionadores de aire  que se carga en el precio de los artículos e incrementa innecesariamente las emisiones de gases de efecto invernadero.

Para combatir las calores en nuestras ciudades hay otras medidas que podemos y debemos adoptar como arbolar nuestras calles y plazas, los árboles sombrean nuestras fachadas y calles, a través de la hojas evaporan agua que recogen del suelo bajando la temperatura del aire, hay cálculos que cifran en doce acondicionadores de aire la refrigeración equivalente que proporciona un árbol de gran porte en nuestras calles.

Los árboles absorben CO2 y otros contaminantes urbanos tóxicos a la vez que juegan un papel estético y síquico que contribuyen al bienestar de nuestra vida en la ciudad.

Cubrir fachadas con parra virgen o tejados verdes pueden bajar hasta 20ºC la temperatura en fachadas o techos.

La adecuada rehabilitación energética de nuestros edificios, instalación de toldos y viseras son medidas adecuadas que evitan gastos energéticos y económicos en la climatización de nuestros edificios a la vez que estimulan el empleo.

Disminuir el número de vehículos de combustión interna que circulan por nuestras calles es una medida eficaz contra el efecto “isla de calor” y mejora la calidad del aire que respiramos.

Estas medidas deben ser urgentemente aplicadas en todas las ciudades, y más aún en la nuestra por su situación geográfica y tendencias climáticas.

Bien es verdad que el grueso de estas medidas deben ser acometidas por nuestro ayuntamiento pero es papel de la ciudadanía remar en esta dirección.

Publicado originalmente en D16

11 agosto 2018 Posted by | 2018, Calentamiento global, Cambio Climático, Climate Change, Global warming, Olas de calor, temperatura | 1 comentario

Junio 2018, el tercer mes de junio más caluroso registrado globalmente


El instituto Goddart para Estudios Espaciales de la Nasa ha publicado hoy que el pasado mes de junio alcanzó +0,77ºC sobre la media del periodo  1951-1980. empatado con junio de 1998 y solo por debajo de 2015 y 2016 con +0,80ºC y +0.79°C respectivamente . El mes de junio de 2018 continua la tendencia de los últimos 40 años, se da el caso que junio de 1998 fue empujado hacia arriba por un potente El Niño, a diferencia de la etapa actual de neutralidad.

16 julio 2018 Posted by | 2018, Calentamiento global, Cambio Climático, Climate Change, Global warming, temperatura, TOP 10 | Deja un comentario

Las emisiones de CO2 crecen en España un 4,4% en 2017 con respecto al año anterior


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Avance del Inventario de Emisiones GEI

El mayor aumento de emisiones se ha registrado en la generación de electricidad, un 18,8%, al incrementarse la producción a partir de carbón y ciclos combinados por la caída de un 49% de la hidráulica

La variación de las emisiones con respecto al año anterior supone el mayor aumento interanual desde 2002

El Ministerio para la Transición Ecológica remitirá a la Comisión Europea el Avance del Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) correspondiente al año 2017. Estos datos preliminares –que se envían a Bruselas anualmente para su validación- revelan que las emisiones alcanzaron las 338,8 millones de toneladas de CO2 equivalente, lo que supone un aumento de un 4,4% respecto al año 2016. Se trata del mayor aumento interanual desde 2002.

 

La razón principal para esta subida está en el aumento de un 18,8% de las emisiones procedentes de la generación de electricidad, debido a la mayor producción en centrales de carbón y ciclos combinados, unido a una caída de un 49% en la producción hidráulica en un año marcado por la sequía.

 

“Es un balance negativo y revela que es necesaria una mayor penetración de las fuentes renovables en el mix energético, porque España no puede seguir fiando los buenos o malos resultados de la trayectoria de emisiones a las condiciones climatológicas. Es preciso definir una hoja de ruta para mantener unos resultados óptimos, aun cuando las condiciones climatológicas sean adversas, y desacoplar cuanto antes el crecimiento económico de las emisiones de gases de efecto invernadero”, afirma el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán.

 

En un año con un incremento del PIB del 3,1% e hidrológicamente malo -2017 fue el más cálido y el segundo más seco desde 1965-, todos los sectores emisores experimentaron un aumento de las emisiones.

 

La principal subida estuvo relacionada con la generación de electricidad, que aumentó sus emisiones un 18,8%, debido a la mayor producción de electricidad en centrales de carbón y ciclos combinados de gas en un año de sequía en el que la producción hidráulica disminuyó un 49,0%. También contribuyeron a este aumento el incremento de las emisiones del sector industrial (+3,2%), del transporte por carretera (+2,5%) o de la agricultura (+2,9%). Las principales bajadas se registraron en el sector residencial (-2,8%) y en el uso de gases fluorados (-17,2%).

 

LEY DE CAMBIO CLIMÁTICO Y TRANSICIÓN ENERGÉTICA

 

Con los datos preliminares de 2017, el nivel de emisiones globales se situaría un 17,8% por ciento por encima del año 1990 y un 23% por debajo de las emisiones de 2005. El objetivo expresado por el Ministerio para la Transición Ecológica, que busca elevar la ambición en la lucha contra el cambio climático de España, plantea una reducción de alrededor de un 20% sobre el nivel de 1990 para 2030, que traducido a las cifras de hoy significaría un descenso de algo más de un 45%. El proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética que el ministerio espera poder someter a información antes de agosto marcará la senda para poder cumplir con los objetivos de recorte de emisiones que establece el Acuerdo de París.

 

Las emisiones procedentes de los sectores sujetos al régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (ETS), un 40% del total, aumentaron un 10,3%, mientras que las emisiones de los sectores difusos (residencial, comercial e institucional; transporte; agrícola y ganadero; gestión de residuos; gases fluorados, e industria no sujeta al comercio de emisiones) lo hicieron un 0,6%.

 

El sector con más peso es el transporte (26%), seguido de la generación de electricidad (21%), las actividades industriales (19%) y la agricultura (10%). Por gases, el CO2 supone el 81% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, seguido del metano (11%).

 

En cuanto a los sumideros de carbono, las emisiones absorbidas han descendido un 4,8%, en gran parte debido a la disminución del efecto de las repoblaciones sobre el incremento de biomasa forestal y a un notable aumento en las emisiones derivadas de incendios forestales.

 

 

POR SECTORES

 

Las variaciones interanuales (2017/2016) por sectores son:

 

–        Transporte (26% del total de las emisiones): Aumento de las emisiones un +2,6% respecto al año 2016, debido principalmente al incremento de las emisiones del transporte por carretera (25% del total de las emisiones con un aumento interanual de +2,5%) y del transporte aéreo nacional (0,8% del total de las emisiones con un crecimiento interanual de +6,2%). Por su parte, aunque con un menor peso en el global del sector, el transporte por ferrocarril y la navegación doméstica aumentaron sus emisiones (+3,9% y +0,6% respectivamente).

–        Generación eléctrica (21% del total de las emisiones): Aumento del +18,8% de las emisiones en la generación eléctrica, respecto al año anterior, debido a un marcado descenso en la generación hidráulica (-49,0%) en un año hidrológicamente muy seco que se ha visto compensado por la subida de la producción eléctrica en centrales térmicas de carbón (+20,6%) y ciclos combinados (+27,5%) y niveles similares de producción eólica (+0,4%).

–        Industria (19% del total de las emisiones): en 2017 se estima un aumento de las emisiones de la combustión en los sectores industriales del +4,2%, ligado al incremento de estas emisiones en el régimen ETS. De igual manera, las emisiones de los procesos industriales registraron variaciones interanuales al alza (+1,4% en el conjunto de minerales no metálicos (cemento, cal, vidrio y cerámica); +0,3% en la industria química; y +1,2% en la metalurgia).

–        Residencial, comercial e institucional (8% del total de las emisiones): Disminución global de las emisiones de la categoría de un -2,8%, en un año climatológicamente cálido.

–        Agricultura (10% del total de las emisiones): aumento de las emisiones (+2,9%) del total del sector respecto al año anterior. Las actividades ganaderas, responsables del 66% de las emisiones, aumentaron sus emisiones un +1,7% debido principalmente al aumento de la cabaña de vacuno de carne (+2,7%) y de porcino blanco (+3,8%)). Por su parte el resto de actividades agrícolas aumentaron sus emisiones un +5,4% debido fundamentalmente a la subida en el consumo de fertilizantes inorgánicos (+9,2%, respecto al año anterior). Las emisiones derivadas de la maquinaria agrícola, forestal y pesquera (4% del total de las emisiones nacionales) también se vieron incrementadas (+6,2%) en 2017.

–        Residuos (4% del total de las emisiones): se estiman unas emisiones en 2017 muy similares a las del año anterior (variación de -0,06%), debido a la reducción de emisiones accidentales de residuos y a ligeros incrementos en la cantidad de depósitos previsiblemente ligados a los incrementos del PIB y de la población.

–        Refino (3% del total de las emisiones): Disminución de las emisiones del sector refino de un -2,0% respecto al año 2016, según datos del régimen ETS.

–        Gases fluorados (2% del total de las emisiones): las emisiones derivadas del uso de gases fluorados disminuyeron un -17,2% consecuencia del efecto del impuesto sobre el uso de estos gases.

–        Sector LULUCF: las absorciones asociadas a este sector del Inventario se ha estimado en 38,8 millones de toneladas de CO2-eq (11% del total de emisiones brutas del Inventario) con una variación de -4.8% respecto a 2016). La disminución en el global de las absorciones están ligadas al sector forestal (-2,6%), consecuencia de la disminución del efecto de las repoblaciones sobre el incremento de biomasa forestal y a un notable aumento  en las emisiones derivadas de incendios forestales.

Fuente:

10 julio 2018 Posted by | Calentamiento global | Deja un comentario