Calentamiento Global

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Refrigeramos calentando


árbolCórdoba

En cada casa hemos frente a los rigores del verano como podemos o sabemos, lo que la mayoría no parece ser consciente de que alguna de las formas en que lo hacemos nos refresca la casa pero crea las condiciones para que nuestras ciudades y casas sean cada vez más calurosas.

Esa forma a la que me refiero es la instalación de aparatos de aire acondicionado en nuestras viviendas o en los automóviles.

Los aparatos de aire acondicionado sacan el calor de nuestras casas y lo expulsan a la calle, aumentando la temperatura de nuestras ciudades.  Es decir el calor que evacuamos de nuestras  casas vuelve por nuestras ventanas y paredes.

Adicionalmente el funcionamiento de los aparatos y los escapes de los gases que utilizan contribuyen a elevar la concentración de gases de efecto invernadero, responsables del cambio climático que se ceba particularmente con nuestra ciudad como ya he señalado en otras ocasiones.

Y es que además nuestras ciudades, con calles asfaltadas, calles privadas de árboles, plazas sin apenas vegetación,  la cobertura de nuestras techumbres y fachadas, la circulación de vehículos,… se convierten en “islas de calor”. Investigaciones realizadas estiman que este efecto puede elevar la temperatura varios grados centígrados.

La Agencia Internacional de la Energía publicaba hace poco un informe en el que se recogía que a finales de 2016 se podían contabilizar en el mundo 1.620 millones de aparatos de aire acondicionado en los sectores residencial y comerciales con un consumo de 2.000 TWh, el 10% de la electricidad globalmente consumida y 1.130 millones de toneladas de CO2 emitidas.

Otro estudio de la Universidad de Birmingham, que contemplaba la refrigeración en todos los sectores, calcula en 3.600 millones de aparatos frigoríficos, congeladores, acondicionadores de aire en viviendas, edificios y vehículos,…  estimando un consumo para 2018 de 3.600 TWh y 4,1 Giga tonelada de CO2e emitidos.

Un portal inmobiliario ha publicado que aproximadamente un tercio de las viviendas en nuestro país tienen instalado aire acondicionado, en el ranking provincial Córdoba ocupa el segundo lugar con el 56,9%, solo superado por Sevilla con el 70,2%.

Las capitales más calurosas cuentan con un mayor parque de pisos climatizados: en Sevilla, el 70,2, Córdoba, el 56,9, seguidas por el 55,8 % de las de Madrid, el 55,6 % de las de Palma de Mallorca, el 53,2 % en Valencia, el 52,9 % de Barcelona, el 52,1 % de Ciudad Real y el 51,9 % de Alicante.

En muchos comercios y grandes superficies podemos observar como mantienen abiertas las puertas como reclamo comercial, derrochando y usando ineficientemente la energía consumida por los acondicionadores de aire  que se carga en el precio de los artículos e incrementa innecesariamente las emisiones de gases de efecto invernadero.

Para combatir las calores en nuestras ciudades hay otras medidas que podemos y debemos adoptar como arbolar nuestras calles y plazas, los árboles sombrean nuestras fachadas y calles, a través de la hojas evaporan agua que recogen del suelo bajando la temperatura del aire, hay cálculos que cifran en doce acondicionadores de aire la refrigeración equivalente que proporciona un árbol de gran porte en nuestras calles.

Los árboles absorben CO2 y otros contaminantes urbanos tóxicos a la vez que juegan un papel estético y síquico que contribuyen al bienestar de nuestra vida en la ciudad.

Cubrir fachadas con parra virgen o tejados verdes pueden bajar hasta 20ºC la temperatura en fachadas o techos.

La adecuada rehabilitación energética de nuestros edificios, instalación de toldos y viseras son medidas adecuadas que evitan gastos energéticos y económicos en la climatización de nuestros edificios a la vez que estimulan el empleo.

Disminuir el número de vehículos de combustión interna que circulan por nuestras calles es una medida eficaz contra el efecto “isla de calor” y mejora la calidad del aire que respiramos.

Estas medidas deben ser urgentemente aplicadas en todas las ciudades, y más aún en la nuestra por su situación geográfica y tendencias climáticas.

Bien es verdad que el grueso de estas medidas deben ser acometidas por nuestro ayuntamiento pero es papel de la ciudadanía remar en esta dirección.

Publicado originalmente en D16
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11 agosto 2018 Posted by | 2018, Calentamiento global, Cambio Climático, Climate Change, Global warming, Olas de calor, temperatura | 1 comentario

Junio 2018, el tercer mes de junio más caluroso registrado globalmente


El instituto Goddart para Estudios Espaciales de la Nasa ha publicado hoy que el pasado mes de junio alcanzó +0,77ºC sobre la media del periodo  1951-1980. empatado con junio de 1998 y solo por debajo de 2015 y 2016 con +0,80ºC y +0.79°C respectivamente . El mes de junio de 2018 continua la tendencia de los últimos 40 años, se da el caso que junio de 1998 fue empujado hacia arriba por un potente El Niño, a diferencia de la etapa actual de neutralidad.

16 julio 2018 Posted by | 2018, Calentamiento global, Cambio Climático, Climate Change, Global warming, temperatura, TOP 10 | Deja un comentario

Ártico y Bestia del Este, relaciones sorprendentes


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Los fenómenos climáticos extremos no dejan de sorprender a los climatólogos y últimamente estamos asistiendo a hechos, que podríamos calificar de anómalos, relacionados con nuestro clima.

En el norte de Groenlandia se han registrado durante 61 horas temperaturas por encima de las de deshielo, tres veces superior al último récord. Esta circunstancia, unida a los fuertes vientos, han propiciado que el mar de Bering haya perdido un tercio del hielo marino en solo ocho días. En algunas zonas de Siberia se han registrado temperaturas de hasta 35ºC por encima de la media para estas fechas, dándose la paradoja de que en León se han llegado a dar temperaturas más bajas que en Siberia. ¡Y esto ocurre en la noche del invierno polar!

El pasado mes de enero un petrolero sin rompehielos, el Eduard Toll, atravesó en pleno invierno el Ártico, desde Corea de Sur hasta Rusia; algo totalmente increíble teniendo en cuenta que los primeros cargueros que hacían esa ruta comenzaron a pasar en el verano de 2008. En zonas de Escandinavia llueve en lugar de nevar, y esto tiene serias consecuencias para los lapones que viven de la ganadería de renos: la lluvia se congela por las noches impidiendo a los renos alimentarse de su principal alimento, los líquenes, que en condiciones normales si estarían accesibles escarbando la nieve con sus pezuñas.

Esta situación tiene consecuencias paradójicas para nosotros, que vivimos en la zona templada del Hemisferio Norte, como estamos viendo, y sintiendo, con la llamada “Bestia del Este”. Efectivamente, la disminución de la diferencia de temperatura entre la zona polar y la zona templada hacen que el vortex que contiene el aire frío dentro del círculo polar se altere y las corrientes en chorro se alteren también, produciéndose oscilaciones que arrastran vientos polares hacia Europa. Estas anomalías están dejando temperaturas inferiores en Londres a las registradas en Cabo Morris Jesup, en el Norte de Groenlandia, que alcanzó 6,1ºC.

Parece que a nuestros gobernantes no les entra en la cabeza que podrán negociar con los países, pero no con las leyes de la física

Es cierto que no siempre se puede relacionar un determinado fenómeno climático con el calentamiento global; pero sí está científicamente demostrado que los fenómenos extremos, como el que estamos viviendo ahora, serán más frecuentes. Mientras tanto nuestros gobernantes, apenas mueven un dedo para afrontar el cambio climático, y no termina de arrancar el proceso de la elaboración de un Ley de Cambio Climático.

A esto se añade que las proyecciones de emisiones de gases de efecto invernadero de la propia Unión Europea recogen que, si bien se conseguirán los objetivos de reducción del 20% para 2020, no ocurriría así con los compromisos adquiridos en los Acuerdos de París para el año 2030, ya que las proyecciones recogen que se reducirían entre el 30 y el 32%, mientras que los compromisos adquiridos son del 40%.

No afrontar el cambio climático ya está implicando pérdidas importantes en la agricultura y otros sectores sensibles como el turismo; inundaciones con cada temporal, aumento de la incidencia de la sequía, incendios y olas de calor, que serán cada vez más y más intensas. Parece que a nuestros gobernantes no les entra en la cabeza que podrán negociar con los países, pero no con las leyes de la física.

Publicado inicialmente en: El Salto

2 marzo 2018 Posted by | 2018, Calentamiento global, F, Fenómenos climáticos extremos | , , | Deja un comentario