Calentamiento global y energía nuclear
Transcribo aquí parte de un interesante artículo de Marcel Coderch sobre las posibilidades de la utilización de las centrales nucleares como alternativa al calentamiento global.
Dado le debate que el lobby nuclear ha abierto en los últimos años creo muy acertadas y de sumo interés las aportaciones de este artículo.
“Evitará el calentamiento global”
Falso. En 2002, la energía nuclear proporcionó el 20% de la electricidad consumida en Estados Unidos, el 34% en España y el 17% en el ámbito internacional. La AIE prevé un incremento de sólo un 5% en la capacidad nuclear instalada entre los años 2002 y 2030, lo cual, dado el incremento de consumo previsto, reduciría la cuota mundial a un 9%. De cumplirse estas previsiones, la energía atómica tendría una incidencia mínima en la reducción de emisiones contaminantes.
Puesto que la reactivación de este tipo de energía sólo tiene sentido si se hace globalmente y con una dimensión significativa, el estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts plantea un escenario en el que en la primera mitad de siglo se construirían entre 1.000 y 1.500 reactores de un gigavatio (1.000 millones de vatios) repartidos por todo el mundo, que se añadirían a los 366 reactores equivalentes actualmente en servicio. Habría pues que triplicar o cuadriplicar los aparatos para conseguir que en 2050 pudiera pasarse del 17% actual a cubrir el 19% del consumo eléctrico mundial. Un programa cuantitativamente ambicioso, que no consigue más que incrementar ligeramente los niveles actuales de cobertura nuclear.
Según el referido estudio, las emisiones totales de CO2 fueron, en 2002, de unos 6.500 millones de toneladas anuales. Y, de cumplirse las previsiones, probablemente se duplique esta cantidad para 2050. Los 1.000 gigavatios de energía nuclear propuestos ahorrarían anualmente entre 800 y 1.800 millones de toneladas, “dependiendo de que desplazaran electricidad generada mediante gas natural o mediante carbón, y suponiendo que no se secuestrara (almacenar, generalmente bajo tierra) el anhídrido carbónico generado por estas centrales”.
Por tanto, incluso un programa tan ambicioso como éste no reduciría más allá del 10% las emanaciones de gases contaminantes totales previstas para esa fecha. En el caso extremo de que se quisiera generar toda la electricidad mundial con la alternativa nuclear, habría que construir dos reactores por semana durante los próximos 50 años; algo difícil de imaginar y que, en cualquier caso, no reduciría el incremento de emisiones más allá del 50%. No parece que la energía nuclear pueda ser decisiva para revertir el cambio climático, sobre todo porque no incide sobre la fuente principal de estas emisiones: el transporte.
“Los residuos siguen siendo el gran obstáculo”
Y muy difícil de salvar. Los investigadores del MIT consideran que la gestión de los residuos nucleares es uno de los problemas más intratables a los que se enfrenta el sector, ya que ningún país ha implantado con éxito un sistema para deshacerse de ellos. En la actualidad, no hay “cementerios nucleares operativos para materiales de alta actividad y todos los Estados han encontrado dificultades en sus intentos”.
Aun cuando Estados Unidos lleva más de quince años intentando poner en marcha el almacén geológico profundo de Yucca Mountain, en el desierto de Nevada, sin conseguirlo (lo que ha supuesto gastos multimillonarios), el estudio hace hincapié en la necesidad de “un amplio y equilibrado programa estratégico de desechos para preparar el camino de una posible expansión del programa nuclear”. De hecho, para almacenar los restos contaminados que produciría el programa que plantean se requeriría “la construcción en distintas partes del mundo de un almacén como el de Yucca Mountain cada tres o cuatro años”. Un reciente escándalo, provocado al descubrirse la falsificación de mediciones de filtraciones de agua en Yucca Mountain, puede representar el fin de este proyecto, lo cual plantearía otro gran interrogante acerca de las bases sobre las que podría desarrollarse el programa estratégico de residuos propuesto en el informe.
En cuanto a la posibilidad de utilizar técnicas de separación y transmutación (cuyo objetivo es transformar los isótopos radiactivos en otros de vida más corta) de desechos, que redujeran su volumen y acortaran su periodo radiactivo, los autores concluyen que “sólo basándose en consideraciones relativas a la gestión de los residuos no puede justificarse que los beneficios derivados de esos métodos sean superiores a sus costes económicos y a los riesgos inherentes a la seguridad, la salud y el medio ambiente” que acarrean estos procesos. Por ello se inclinan por “sustituir el almacenamiento actual junto a los reactores por una estrategia explícita de acumulación temporal centralizada para unas cuantas décadas”, a la espera de una solución definitiva que hoy no se vislumbra.
Marcel Coderch es doctor por el Instituto Tecnológico de Massachusetts y secretario de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos (AEREN)
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¿Para qué? ¿Quién?
Desde esta página intenta contribuir a la difusión de problema del Calentamiento Global y de las vías para frenarlo.
José Larios Martón, Córdoba, España, profesor del primer ciclo Enseñanza Secundaria Obligatoria en las especialidad de Matemáticas y Ciencias Naturales.
Curso Educación Ambiental, Universidad a Distancia, España. 1986
Fundador de grupos ecologistas, y antinucleares en Córdoba, Coordinadora anti-Cabril, AEDENAT y Ecologistas en Acción, e impulsa su creación en otras localidades andaluzas. Es autor de varios artículos y folletos sobre energía (”Dieta de CO2″ 1993, revista Gaia) y educación ambiental y autor del capitulo dedicado a Andalucía del libro “La Izquierda Verde”.
Ha impartido cursos y conferencias sobre sostenibilidad, energía, educación ambiental, etc en diversos centros de profesores e institutos así como las universidades de Granada, Córdoba y las sevillanas Pablo de Olavide y San Pablo CEU.
Ponente en el Congreso Mundial de Educación Ambiental de la UNESCO 2001 en Santiago de Compostela
Participó en la Greenweek 2001 en Bruselas de la Comisión de Medio Ambiente de la UE
Participó en la Conferencia Alternativa Mundial de Energía en Madrid 1992
En 1994 ingresa en Los Verdes de Andalucía donde desempeña el papel de portavoz cargo que también en la Mesa Confederal Verde de la que es Secretario de Organización y Comunicación hasta el año 2001. Ha sido concejal en el Ayuntamiento de Córdoba entre 1995 y 1999.
Entre los años 2000 y 2001 es Director General de Educación Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente de Andalucía.
En la actualidad es miembro del Consejo Andaluz de Medio Ambiente y Coordinador General de Foro para el Desarrollo Sostenible de Andalucía, órgano que ha elaborado la Estrategia Andaluza de Desarrollo Sostenible (Agenda 21).
Desde octubre de 2007 es voluntario presentador de The Climate Project Spain, primer proyecto en habla no inglesa del Premio Nobel Al Gore, para difundir la problemática del Calentamiento Global.
Participa en la formación del profesorado de Andalucía impartiendo ponencias para el programa Kiotoeduca de las Consejerías de Educación y la de Medio Ambiente y en programas de formación para funcionarios de la Junta de Andalucia a través del Instituto Andaluz de administración Pública IAAP
Extraido en parte de Cordobapedia
Autor de “Calentamiento Global, al borde del límite” publicado el 4 de abril de 2008
El borrador enviado a la imprenta y por tanto con algún pequeño error por corregir se puede descargar pulsando la portada.











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